Javier Pérez: Eficacia, energía, sencillez y buen trabajo

Javier Pérez es Diseñador Gráfico. Titulado como Ingeniero Técnico en Diseño Industrial por la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla. Formado en Diseño en la Central Saint Martin´s College de Londres y Naba, en Milán. Fundador de la plataforma de diseño BAAANG y manager de producto en Surgenia. Forma parte de la generación de jóvenes emprendedores con afán de formación y crecimiento entre la que se encuentran nuestros alumnos. Su bagaje cultural y profesional es amplio. Su lenguaje es cercano porque es el lenguaje de la ilusión. Para ser un buen profesional hay que ponerle ganas, esfuerzo, confianza.
La artesanía y la ingeniería, para Javier, tienen que estar enamoradas. Y su consejo al alumno es que tiene que estar enamorado de su trabajo. Porque la tarea del diseñador es ingrata, ya que no se ve a simple vista.
Para Javier Pérez todos somos diseñadores, y toda actividad cotidiana requiere un diseño. Para cocinar, por ejemplo, nos paramos a pensar qué vamos a hacer, buscamos ingredientes, alguien que nos ayude. Ante una necesidad, se crea un producto. Porque “un producto es una forma natural de resolver un problema”.Luego, cada usuario va a encontrar su manera de mirar el producto y de interactuar con él. “Cada producto cuenta una historia” y, realmente, los medios de comunicación nos venden experiencias; no el producto en sí, sino la experiencia que nosotros tenemos con él. La experiencia de sentarse en una silla y no en otra. La experiencia de utilizar un bolígrafo u otro. Conseguir que el usuario viva la experiencia de la ergonomía, la comodidad, la belleza. Eso es el diseño.
Nuestras conductas como consumidores también están estudiadas. Algo nos gusta porque el diseñador ha conseguido “movernos algo por dentro”, también porque la cultura condiciona los gustos en sociedad, y, finalmente, porque nos sumergimos en ese producto con consciencia. El consumo es una experiencia visceral, conductual y reflexiva. Conseguir que esos pasos se den en cada uno de nosotros, requiere una labor previa de diseño.
Aunar artesanía e ingeniería eficazmente y comunicarla de la manera más sencilla posible a la sociedad para que comprenda “qué hay detrás de algo bonito”, porque “hay mucho detrás, nada es producto del azar”. Detrás de algo bonito hay horas de trabajo, grandes profesionales que no se ven. Eso es el diseño.
FOTOGRAFÍA: Frank Bascuñana. REDACCIÓN: Elena Pedrosa.


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